Las emociones en los niƱos: un viaje de descubrimiento y crecimiento.
- Maria Tena Riera
- 13 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Las emociones son parte fundamental de lo que somos. En la infancia, representan un auténtico viaje: desde el desconcierto hasta la comprensión; desde la rabia sin nombre hasta el aprendizaje de cómo gestionarla. Acompañar a los niños en ese camino no es solo necesario, sino profundamente transformador tanto para ellos como para quienes los cuidan.
Como dice la psiquiatra MariƔn Rojas EstapƩ:
āEl estado emocional de los padres modifica el cerebro de los niƱos. Un niƱo necesita un adulto emocionalmente equilibrado que lo acompaƱe, no que lo invada.ā
š±Ā 1. Crianza emocionalmente presente
Los niƱos no nacen sabiendo gestionar sus emociones: las aprenden por imitación, por acompaƱamiento y por contención. Si los adultos se desbordan con facilidad, serĆ” mĆ”s difĆcil que los niƱos aprendan a navegar por sus propios estados internos. Por eso, la primera lección emocional la da el entorno, no las palabras.
Cuando un niño llora, se frustra o se enfada, la manera en que reaccionamos se convierte en un espejo. ¿Respondemos con calma o con impaciencia? ¿Nombramos lo que sienten o los mandamos a callar? El viaje emocional empieza en casa.
šĀ 2. Las emociones tambiĆ©n se cuentan
La psicóloga Isabel Rojas Estapé, en su serie de cuentos protagonizados por Neurita, explica que:
āLas emociones no son malas ni buenas, simplemente existen y hay que aprender a entenderlas. La tristeza, por ejemplo, tambiĆ©n tiene un propósito.ā
Cuentos, metƔforas e historias permiten que los niƱos identifiquen sus emociones sin sentirse juzgados. Leer juntos puede ser una herramienta tan poderosa como cualquier charla: un puente para que expresen lo que sienten a travƩs de personajes que viven experiencias similares.
Hablar de la tristeza, del miedo o de la frustración no los hace mÔs vulnerables: los hace mÔs fuertes.
šŖĀ 3. La frustración tambiĆ©n enseƱa
La psicóloga Patricia RamĆrezĀ (conocida como Patri Psicóloga) lo resume asĆ:
āLa frustración es una emoción que no se debe evitar. Los niƱos deben aprender a vivirla para que no colapsen cuando algo no les sale bien.ā
Hoy mÔs que nunca, los niños se enfrentan a un mundo de inmediatez. Sin embargo, aprender a esperar, equivocarse, perder o adaptarse es parte esencial del crecimiento emocional. Enseñar a tolerar la frustración es regalarles una herramienta para toda la vida.
š¤Ā 4. EmpatĆa: el superpoder del futuro
La pediatra LucĆa GalĆ”nĀ (LucĆa, mi pediatra) lo dice con claridad:
āEducar en la empatĆa es enseƱarles a ponerse en el lugar del otro desde pequeƱos. No se trata de criar niƱos perfectos, sino humanos sensibles y conscientes.ā
Fomentar la empatĆa es darles el lenguaje del corazón. Se cultiva preguntando: āĀæCómo crees que se sintió tu amigo cuando pasó eso?ā, āĀæQuĆ© harĆas tĆŗ si te pasara lo mismo?ā. No se trata de sermonear, sino de acompaƱar con preguntas, ejemplos y actos consistentes.
š§Ā AcompaƱar sin invadir.

Educar emocionalmente no es controlar lo que sienten, sino enseñarles a entenderlo, nombrarlo y manejarlo. Como adultos, no tenemos que tener todas las respuestas, pero sà la disposición de acompañar, validar y contener.
El viaje emocional de un niƱo no se recorre en soledad: necesita adultos presentes, conscientes y amorosos que les ayuden a mirar hacia adentro sin miedo.
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āAcompaƱar emocionalmente es un acto de amor que deja huella. Y comienza con nuestra propia disposición a mirar hacia adentro.ā
Ā
Ā
āĀ Y tĆŗ, Āæcómo acompaƱas a tus hijos cuando sienten miedo, tristeza o rabia?
